
Para que el ser humano aprenda a respetar y amar a la naturaleza, es necesario enriquecer sus vivencias con ella y realizar actividades para disfrutarla y cuidarla. Facilita a niñas, niños y adolescentes su contacto con el campo, las montañas, ríos y todo lo que la naturaleza ofrece, para que puedan observarla, sentirla y expresar lo que sienten por ella.
Pese a lo importante que es la naturaleza, prevalecen conductas, como tirar basura, desperdiciar agua o cortar árboles que la dañan, la mayoría de las veces, de manera irreparable. Si la respetamos y nos concientizamos de su importancia, tomando en cuenta que todo lo que tiene representa vida, podremos conservarla.
Consejos:

· Evita tirar basura.
· Raciona el uso del agua.
· Respeta la vida de plantas y animales en todo lugar, sin importar su especie.
· Organiza paseos de campo.
· Visita granjas para que niñas y niños conozcan la vida animal.
· Aprende y enseña cómo se planta un árbol.
· Conoce jardines botánicos.
· Desarrolla y promueve la jardinería casera y el cultivo de alimentos.
· Escucha el canto de las aves.
Enseña a tus hijas e hijos a respetar y valorar la naturaleza; ello les hará cuidar y apreciar al mundo de otra manera, actuar contribuyendo a la protección y preservación de lo que les rodea. Es necesario que comprendan que la salud del mundo depende del ser humano, de lo que haga para conservar y hacer que el medio ambiente esté cuidado, bello y radiante.
Educación medioambiental
Uno de los más importantes consejos para cuidar la naturaleza y el medio ambiente es concienticiar a niñas y niños de su importancia; que, desde edades tempranas, aprendan buenas prácticas y reciban una buena educación ambiental. Su mejor ejemplo eres tú, por ello adopta las siguientes prácticas:
· Consume sólo lo que necesites.
· Reutiliza para evitar consumos innecesarios.
· Recicla.
· Cuida tu entorno.
· Modera el consumo eléctrico.
· Utiliza bicicleta o transporte público.
· Evita el uso de aerosoles y productos tóxicos.
· Consume productos de temporada.
· Aprovecha la luz natural.
Conoce más:
Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas (CONANP)
https://www.gob.mx/conanp/articulos/fomentemos-valores-ambientales?idiom=es
Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (SEMARNAT)
https://www.gob.mx/semarnat/es/articulos/carta-mundial-de-la-naturaleza-principios-basicos-para-un-mundo-mejor?tab
https://www.gob.mx/semarnat/articulos/reciclemos-para-dar-respiro-a-la-naturaleza
Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (PROFEPA)
https://www.profepa.gob.mx/innovaportal/v/295/1/mx/sanciones_y-multas
Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH)
https://www.cndh.org.mx/sites/all/doc/cartillas/2015-2016/22-DH-alMedioAmbSano.pdf

Las 3R del cuidado del medio ambiente son: Reducir, Reutilizar y Reciclar. Reconocer estos conceptos y saber diferenciarlos es importante para mantener hábitos respetuosos con el medio ambiente.
Reutilizar, como su nombre lo indica, es volver a utilizar un producto, para el mismo fin que tenía o para uno diferente. Para cuidar el medio ambiente se debe pensar en posibles usos alternativos de un producto antes de desecharlo, para ahorrar recursos y energía, por eso tirar las cosas a la basura debe ser siempre la última opción.

Los huertos pedagógicos son el mejor modelo de enseñanza que tienen niñas, niños y adolescentes para aprender sobre el cuidado ambiental, la formación de hábitos alimenticios y nutricionales; conocer los tipos de semillas y la labor de las lombrices y las abejas en la naturaleza.
Una de las principales razones para incorporar un huerto escolar es hacer que las y los estudiantes entiendan su entorno y aprecien mejor el mundo que les rodea; sepan lo que cuesta producir los alimentos que consumen y se concienticen sobre la importancia de hacer un uso responsable del agua, la tierra, el sol y el aire.

Independientemente de la edad o nivel académico de una persona, la conciencia ambiental es un aprendizaje necesario, pues se trata de una filosofía de vida que se preocupa por el medio ambiente y lo protege para conservarlo y de garantizar su equilibrio presente y futuro.
• Conciencia y sensibilidad ante los desafíos ambientales.

